Empresa Salvadoreña que tiene una historia muy larga en Centroamérica, cimentada en ofrecer ropa de calidad superior a precios competitivos por casi un siglo.

Sus orígenes se remontan a principios de los años 1930s cuando el Sr. Yaffar B. Yaffar, un emigrante del Líbano, se establece en San Vicente, El Salvador y abre un pequeño almacén de venta de productos textiles. Comienza comercializando telas que importa de otros países de Centroamérica, y algunos otros productos textiles. Pronto expande sus mercados y además de vender en toda la región de San Vicente, comienza a vender en el Occidente de El Salvador.

Durante los años 1940s, su hijo Don Eduardo Yaffar Chedraui al graduarse de sus estudios se incorpora de tiempo completo al negocio apoyando principalmente las labores comerciales. Pronto amplia la red de clientes a la mayoría de departamentos del país y los Yaffar empiezan a importar más textiles de otros países.

En los siguientes años el negocio siguió creciendo. A mediados de los 1950s, los Yaffar deciden empezar a maquilar camisas con la marca CEDRO en una fábrica local. Empiezan a importar telas de Nueva York e incorporan nuevos diseños para la tradicional camisa de vestir, que en esa época llevaba dos bolsas al frente, pero siempre asegurando la calidad que los caracterizaba de buena costura, cuellos indeformables y óptimo entallaje. Y empiezan a incorporar nuevas líneas de producto, más casuales, cómo las camisas polo con la novedosa tela tipo piqué.

El crecimiento del negocio continuó. Hacia principios de los 1960s los Yaffar construyen un nuevo edificio para albergar un almacén más grande; el local se volvió famoso en la región para ir de compras los domingos, los días de plaza del pueblo.

En 1964, Don Eduardo compra un terreno en San Salvador y construye un edificio para fábrica y oficinas. En ese año, Don Eduardo visita Nueva York y posteriormente Brasil, donde aprende nuevas tendencias y nuevas técnicas de manufactura lo que da origen a nuevos productos. En 1965 lanza la marca Wilson, que con el tiempo se convertiría en una de las marcas de camisas más importantes del país.

En 1971, influido por un viaje de Don Eduardo a Italia, se lanza la Colección Italiana D’Wilson con diseños más modernos. A esta colección le sucede la Colección Wilson Americana (con telas importadas de Centroamérica) y posteriormente la Colección Wilson España (con telas importadas de la Península Ibérica).

Durante los años 1970s se comienza a exportar a Guatemala y en pocos años, este mercado se convierte en el más importante para la empresa. Se comienza también a exportar a Honduras (una vez re-establecidas las relaciones diplomáticas) y posteriormente a Nicaragua y Costa Rica.

Durante los años 1980s Lancer siguió creciendo posicionándose en el mercado con base a mantener su reputación de calidad. Sin embargo, en los años 1990s Wilson se enfrenta a un nuevo panorama competitivo. Los canales de distribución se estaban consolidando y, el mundo se estaba globalizando. La región Centroamericana comienza a importar mucho producto, principalmente de Asia. Wilson, fiel a su tradición, continúa ofreciendo camisas de vestir de alta calidad a un precio razonable, pero introduce productos novedosos, amplía su línea de prendas masculinas y empieza a abrir puntos de venta propios.

La década de los años 2000 trae cambios radicales para Wilson. En 2007 fallece el exitoso empresario textil e incansable líder de la empresa, pero su obra de vida persiste con bases sólidas, una marca que goza de buena reputación en el mercado y una situación financiera muy sana. Sin embargo, enfrentando grandes retos por un entorno de mucho mayor competencia y un nuevo liderazgo.

Wilson sigue transformándose, reinventando y evolucionando sus productos para marcar tendencias en la moda de El Salvador. Nuestra filosofía esta enfocada a la creación e innovación constante.